A TODOS LOS SEÑORES PÁRROCO, RECTORES DE TEMPLOS, CONSAGRADOS Y CONSAGRADAS, Y DEMÁS MIEMBROS DE LA FAMILIA DIOCESANA.
“…Conocéis las crecientes necesidades del apostolado, las exigencias de las comunidades eclesiales, especialmente en tierras de misión, y las peticiones de ayuda que llegan de poblaciones, personas y familias que se encuentran en condiciones precarias. Muchos esperan de la Sede Apostólica un apoyo que, a menudo, no logran encontrar en otra parte. Desde esta perspectiva, el Óbolo constituye una verdadera participación en la acción evangelizadora, especialmente si se consideran el sentido y la importancia de compartir concretamente la solicitud de la Iglesia universal” (Beato Juan Pablo II al Círculo de San Pedro, 28 de febrero de 2003).
Como cada año, me permito invitarlos a celebrar, con amor y gratitud la Solemnidad del 29 de Junio en honor de los santos apóstoles Pedro y Pablo. Alrededor de esa fecha llevaremos a cabo en nuestra Arquidiócesis el DÍA del PAPA el DOMINGO 24 de JUNIO hagamos tal Jornada, siendo generosos con el OBOLO DE SAN PEDRO. El valor eclesial de este gesto resulta evidente si tenemos en cuenta que las iniciativas caritativas son connaturales a la Iglesia, como ha indicado el Papa en su primera Encíclica Deus Caritas Est. Los señores sacerdotes conscientes de la importancia de esta colecta, promuévanla adecuadamente para animar y sensibilizar a los miembros de la propia comunidad para ser generosos en el amor y adhesión al Santo Padre Benedicto XVI acompañándolo, además, con nuestras plegarias por su bienestar personal y por sus intenciones particulares.
Les ruego encarecidamente que lo recaudado lo hagan llegar lo más pronto posible a la Economía Diocesana, para de ahí remitirlo a su destino.
Con el afecto de Cristo Buen Pastor les ofrezco mi bendición.
León, Gto., 13 de Junio del 2012.
† José G. Martín Rábago
I Arzobispo de León.
Pbro. Pascual López Márquez
Secretario Canciller.


